Qué hacer ante un cólico de tu caballo

Estas son algunas de las recomendaciones para este tipo de problemas con tu caballo, que comparte The American Association of Equine Practitioners (AAEP)

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El cólico es el asesino número uno de los caballos. La buena noticia es que la mayoría de los casos de cólico son leves y requieren tratamiento médico sencillo para su resolución;  (en ocasiones no es  requerido ningún tratamiento). Menos del 10 % de todos los casos de cólico son lo suficientemente grave como para requerir cirugía o causar la muerte del caballo. Sin embargo, todos los casos de cólico se deben de tomar en serio porque, en las primeras etapas de cólico, puede ser difícil diferenciar a los casos más leves de los que son potencialmente graves.

El cólico no es una enfermedad; es simplemente un síntoma de enfermedad. Específicamente, cólico indica un problema doloroso en el abdomen (vientre) del caballo. Hay docenas de condiciones diferentes que pueden provocar que un caballo muestre  signos de dolor abdominal. La mayoría (pero no todas) implican el sistema digestivo, con más frecuencia el estómago o los intestinos.

Los caballos muestran signos de dolor abdominal en una amplia variedad de formas. Algunos signos, como rizar el labio superior, son sutiles y fácilmente se pasan por alto, mientras que otros signos, tales como rodar en el suelo o revolcarse violentamente, son difíciles de ignorar. Algunos de los signos de cólico más comunes son los siguientes:

–         Se  voltea  a ver  el Abdomen

–         Manotear el suelo  ( rascar)

–         Patear or morder el abdomen

–         Adoptar la posición de Micción  sin Orinar

–         Acostarse y pararse repetídamente

–         Revolcarse repetídamente, usualmente haciendo gemidos

–         Sentarse como un perro o acostarse sobre  la espalda

–         Mantener la cabeza en una posición anormal (por ejemplo, el cuello con la cabeza hacia un lado)

–         Dejar comida o estar desinteresado en el alimento

–         Jugar con el  agua

–         Irregularidad  en la excreción de  heces

–         Sonidos digestivos reducidos, ausentes ò  aumentados

–         Evidencia de sudor no asociado con  el  ambiente caluroso o ejercicio

–         Respiración rápida y ollares   dilatados

–         Frecuencia  Cardiaca  por encima de 45 latidos por minuto

–         Depresión

Generalmente, un caballo muestra sólo algunos de estos signos durante un episodio de cólico. El  observar cualquiera de estos signos  es  suficiente  para mantener  el caballo en observación, o llamar  al veterinario.

En general, mientras más evidente los signos de dolor, más grave será el problema. Además, en caballos con aflicciones graves, los signos de dolor generalmente persisten y pueden incluso empeorar con el tiempo, mientras que en caballos con cólico leve, los signos de dolor pueden ser intermitentes o pueden desaparecer tras un breve lapso de tiempo.

Mientras que algunos casos de cólico se resuelven sin atención médica, un porcentaje significativo de caballos con cólico requieren tratamiento médico. El tiempo es quizás el factor más crítico para que el cólico sea tratado con éxito, especialmente si el caballo tiene una condición que requiere una cirugía de emergencia.

Si sospecha que su caballo sufre de cólico, se sugiere el siguiente plan de acción:

1.      Llame a su veterinario inmediatamente.*

2.      Quite todo el alimento (grano y pasto) de los alrededores del caballo, pero déjele agua disponible.

3.      Si es necesario, mueva al caballo a un área más pequeña (por ejemplo, una caballeriza) para que pueda observarlo.

4.      Si ya está obscuro o se apróxima el anochecer, haga arreglos con respecto a la iluminación para que  su veterinario, pueda examinar al caballo correctamente.

5.      Permita que el caballo descanse si éste quisiera permanecer parado o acostado tranquilamente; camine al caballo si se estuviera echando o revolcando  continuamente o en peligro de lastimarse el mismo (pero no canse al caballo, camínelo sin agotarlo).

6.      Mantenga al caballo bajo constante observación hasta que cesen los signos de cólico o el veterinario este  presente.

*Si su su caballo sufre de cólico, avise  a su veterinario cuanto antes.

–         Signos específicos de cólico

–         Frecuencia cardiaca del  caballo medido sobre el corazón (detrás o arriba del codo izquierdo) o sobre una arteria (tanto encima de los sesamoides sobre el menudillo o en la parte inferior de la quijada)

–         Respiraciones por minuto medidas al examinar el movimiento del flanco, no superiores  a 24 por minuto .

–         Temperatura rectal , no superior  38.5

–         Color de las encías (blanco, pálido,rojo ò  morado)

–         Humedad de las encías (húmedas, pegajosas o secas)

–         Tiempo de llenado capilar en las  encías luego de presionarlas con el dedo (normal es 1-2 segundos)

–         Sonidos Intestinales aumentados o disminuidos en los flancos

–         Deposición de excremento ( heces fecales) incluyendo color, consistencia y frecuencia

–         Cambios en el manejo , alimentación  o ejercicio

–         Historial médico incluyendo desparasitaciones  y episodios previos de cólico

–         Historial y estatus reproductivo del caballo

–         Historial sobre el seguro médico del caballo

Después de evaluar esta información, su veterinario le aconsejará sobre la  acción apropiada, . Siga exactamente las instrucciones del veterinario. No administre ningún medicamento a menos que sea dirigido específicamente a hacerlo por su veterinario. Drogas sedantes o para alivio del dolor pueden camuflajear graves problemas y/o interferir con el diagnóstico y tratamiento.

QUE NO HACER

A menos que tenga el entrenamiento, equipo y experiencia necesaria, no intente realizar ninguna  de lo siguientes:

1.      Pasar cualquier tipo de sonda al  estómago del caballo. Es muy fácil dañar las vías nasales del caballo, garganta o esófago con equipo o técnica inadecuada. También, la sonda  se pasa más fácilmente a la tráquea que hacia el esófago, potencialmente perjudicando a la tráquea. Cualquier líquido pasado por la sonda   podría llegar  directamente en los pulmones del caballo, provocando la muerte del caballo por asfixia.

2.      Dar al caballo cualquier sustancia por vía oral, especialmente líquidos. La mayoría de los caballos resisten tragar líquidos por vía oral y el líquido podría llegar a los pulmones. El aceite mineral es especialmente perjudicial al llegar  a los pulmones. Los caballos se pueden atragantar fácilmente cuando son forzados  a tragar líquidos por su boca debido a su anatomía particular. Si el animal no quiere beber, puede ser debido a un estómago lleno causado por una impactaciòn, en cuyo caso el agregar más contenido al estómago podría causar ruptura del mismo, dando como resultado la muerte del caballo.

3.      No meter nada  (la mano, una manguera o cualquier otro tipo de dispositivo o tubo ) en el recto del caballo. El recto puede ser dañado fácilmente y rupturas rectales pueden ser mortales. También, las obstrucciones intestinales, por lo general, no pueden aliviarse simplemente mediante la eliminación del estiércol en el recto o dándole al caballo una enema. Exámenes rectales son necesarios para que el veterinario identifique anomalías en el abdomen del caballo a través de la palpación indirecta de los órganos, y no es una terapia para eliminar las impactasiones . Se requiere  un veterinario muy bien preparado y a un caballo correctamente sujetado y tranquilo para identificar correctamente esos problemas sin perjudicar al animal.

4.      Administrar una inyección intravenosa. Aún con práctica, toda inyección intravenosa carga ciertos riesgos. Si el medicamento fuera administrado inadvertidamente  en  la arteria carótida en lugar  de la vena yugular, podría causarle la muerte al caballo. 

Nota: Remedios caseros tales como el aceite de ricino, querosén y trementina son inadecuados para tratar el cólico y son peligrosos; nunca se le deben administrar por vía oral a los caballos. También se deben evitar remedios sin receta que contienen extracto de bella donna (por ejemplo, el Dr. Bell’s). Estos pueden aliviar cólico leve o espasmódico, pero el uso excesivo en caballos con tipos más graves de cólico puede ser desastroso.

EVALÚE EL PROBLEMA

Su veterinario puede utilizar una variedad de procedimientos para determinar el tipo y la gravedad del cólico para luego diseñar un plan de tratamiento apropiado. Los procedimientos incluyen los siguientes:

–         Historial exacto (incluyendo programas de alimentación y la eliminación de parásitos, problemas médicos, calendario de vacunación, etc.).

–         Revisión de sus observaciones y evaluación del comportamiento del caballo

–         Examen físico completo (incluyendo los signos vitales y la presencia  calidad de sonidos intestinales)

–         Palpación rectal, buscando evidencia de obstrucción intestinal, distensión, desplazamiento u otras anomalías *

–         Paso de una sonda  nasogástrica para identificar la presencia de gas en exceso o líquido en el estómago (y para aliviar la presión si el estómago estuviera distendido) *

–         Colección y análisis de líquido de la cavidad abdominal (peritoneal) para anomalías que podrían indicar el compromiso de la pared intestinal o infección *

–         Exámenes de sangre, buscando evidencia de deshidratación, alteraciones metabólicas y digestivas o de electrolitos o infección *

–         Evaluación de la respuesta al tratamiento

*Estas técnicas no se pueden realizar en cada caso. Por ejemplo, el veterinario podrá decidir que no son necesarias en caso de cólico leve, o que son inseguras en una situación particular.

CLASIFICANDO EL CÓLICO

Determinar el tipo de cólico es importante a la hora de decidir la mejor forma tratar al caballo. Aunque hay múltiples causas de cólico, la mayoría de los casos se dividen en tres grupos:

1.      Disfunción intestinal. Se trata de la categoría más común y simplemente significa que los intestinos del caballo no funcionan correctamente. Incluye signos  como espasmos (trastornos de la motilidad), la distensión por gas, la retención y disminución de la motilidad (paralítico). Aumento sonidos intestinales (Hipemotilidad) Estos tipos de problemas generalmente responden bien al tratamiento médico.

2.      Accidentes intestinales. Estos son menos frecuentes. Incluyen desplazamientos, giros (torsión, vólvulo) y entrampamiento  de una sección del intestino en un espacio estrecho. Algunos caballos parecen anatómicamente predispuestos a esos problemas. Accidentes intestinales casi siempre requieren una cirugía de emergencia.

3.      Inflamación o ulceración. Estos problemas se denominan según el segmento del intestino implicado; por ejemplo, gastritis (estómago), enteritis (intestino delgado) y colitis (intestino grueso). Pueden ser causadas por numerosos factores, incluyendo estrés, medicamentos, infección y parásitos. Por lo general requieren tratamiento médico.

TRATAMIENTO

El Tratamiento del cólico depende de su gravedad y de la causa probable. Las opciones de tratamiento incluyen lo siguiente:

–         Analgésicos o sedantes para aliviar el dolor mientras que la función intestinal vuelve a lo normal o se instituyen nuevos tratamientos

–         Terapia de  fluidos, ya sea por tubo nasogástrico o infusión intravenosa, para corregir la deshidratación, suavizar y humedecer el contenido intestinal

–         Sondeo Nasogástrico

–         Laxantes, tales como aceite mineral, para ayudar a re-establecer la función intestinal

–         Enema para potros neonatos con una obstrucción causada por retención de meconio (el primer estiércol producido por un potro recién nacido)

–         Cirugía bajo anestesia general

Cuando su caballo tiene cólico, recuerde que en la mayoría de los casos se resuelven con tratamientos médicos simples (analgésicos y líquidos o laxantes). Pero no se confie,  llame a su  Veterinario.

Nota: Si su caballo está asegurado, póngase en contacto con la compañía de seguros inmediatamente si fuera a parecer probable la necesidad de cirugía o eutanasia.

COMO PREVENIR EL CÓLICO

El cólico es un problema con muchas causas posibles, algunas de los cuales están fuera de nuestro control. Sin embargo, el manejo de la situación desempeña un papel clave en la mayoría de los casos de cólico.  las siguientes indicaciones pueden incrementar  las posibilidades de que el caballo no sufra algún evento desafortunado:

–         Defina y establezca una rutina diaria— incluyendo los planes de alimentación y ejercicio— y sígalos (incluso en los fines de semana).

–         Alimente una dieta de alta calidad compuesta principalmente de fibra de alta calidad (pasturas, heno, cubos de heno, (pasto ), etc  Excepto para los potros jóvenes, todos los caballos deben ser alimentados por lo menos un 1% de su peso corporal (o 1 libra por 100 libras de peso corporal) de fibra de buena calidad diariamente. Evite el heno de pasto  Bermuda (Coastal o Tifton) .

–         Limite la cantidad de granos en alimento  (grano en cualquiera de sus  formas, alimentos dulces  y pellets en el que los ingredientes principales son granos). Ofrezca éstos sólo como un suplemento y siendo no más del 25% al  30% de la dieta dependiendo de  Edad, sexo, actividad zootécnica.

–         Divida la ración diaria de concentrado en dos o más dosis  (en lugar  de una diaria), para evitar la sobrecarga del sistema digestivo del caballo, El heno se debe proveer como alimento a libre  acceso  al igual que el agua.

–         Lleve  un programa de desparasitacion  con la ayuda de su veterinario. Realice  un examen coproparasitoscopico para checar  la eficacia del programa.

–         Ejercite a  su caballo diariamente.

–         Haga cambios graduales a la dieta, actividad y hospedaje.

–         Provéa agua fesca y limpia todo  el tiempo.

–         Evite administrar medicamentos a su caballo a menos que  sean recetados por su veterinario.

–         Verifique que el heno, la viruta , caballeriza  , pastos y el entorno no tengan sustancias potencialmente tóxicas, tales como  insectos, maleza nocivas y otras materias extrañas.

–         Evite poner el grano en el suelo, específicamente en suelos arenosos o humedos

–         Los pastos se recomienda que si sean puestos en el piso

–         Reduzca el estrés; el cambio en el medio ambiente o en el ejercicio corren un alto riesgo para la disfunción intestinal.

–         Preste atención a los animales al transportarlos o al cambiar su caballeriza , especialmente al llevarlos a una competencia.

–         Observe a las yeguas, antes y después del parto, para cualquier síntoma de cólico.

–         Preste atención especial a los caballos que han tenido episodios de cólico anteriormente, ya que pueden estar en mayor riesgo de episodios futuros.

–         Mantenga registros precisos del manejo, prácticas de alimentación y salud previa.

CONCLUSIÓN

La clave para minimizar la incidencia de cólicos es el buen manejo  (es decir, para aumentar las posibilidades de un buen resultado) es identificar el problema temprano y llamar a su veterinario inmediatamente. Trate todos los colicos como potencialmente peligrosos e involucre al veterinario desde el principio; nunca intente poner en peligro la salud de su caballo por el hecho de ahorrar  dinero

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